viernes, 6 de marzo de 2009

Entropía y evolución hasta el hartazgo, parte dos

Navegando en el cielo veo el suelo despejado, una nube se cruza en el barro y yo miro, se ve tan asible, quiero alcanzarla...
Arthur se quema, el café estaba caliente, pero con tal de no levantarse, agarrar la taza estando tirado en el suelo parecía una opción viable. Lizzie se enoja, le ensuciaron la alfombra, está furiosa, chau Arthur, a dar una vueltita. Hacía semanas que no salía de la cabaña, y dormía poco esperando el regreso de su padre, Wilhelm H. el Bábaro(1), quien no debería tardarse tanto, a no ser que estuviera muerto, lo cual era probable porque el heroísmo se le había subido a la cabeza después de su importante rol en la batalla de algun lugar en Oriente Medio o Asia Menor que nadie sabe cómo se dice, mucho menos cómo se escribe. Hacía un calor insoportable, aunque era principio de primavera y había llovido no hacía mucho. Arthur lo sabía porque en lo de Lizzie llovía tanto afuera como adentro. En el cuarto donde paraba Arthur, justo encima de la cabecera de la cama, había un "hueco para ver el cielo", o más bien el agujero en el techo más grande del feudo, guardado justo para él. Le gustaba mojarse cuando llovía, muy a pesar de que eso no le dejara dormir a veces. O no, seguramente no le gustaba, pero él decía que sí. Le dijeron que no vendría mal que intentara arreglar el techo, pero no, mucha fiaca, mejor dormir todo el día y jugar a la Play. Las nubes eran sus amigas, pero le decían cosas que lo deprimían. Igual que el armario, la mesa, las mantas. Todo a su alrededor lo odiaba pero él los quería a todos igual. Algunos afirmaban que estaba chapita; otros, que estaba de la nuca. Por último, una tercera posición sostenía que no estaba cuerdo. Se lo ha escuchado hablar sólo, especialmente cuando su padre no estaba. Su madre hacía tiempo que no aparecía; tanto tiempo que ni siquiera recordaba haberla visto una vez en sus 23 años de vida. Le habían dicho que había pasado a otra vida, pero Arthur no entendió lo que querían decirle aquella vez, y después se olvidó. De todas formas, si no estaba ahí sería porque él no le importaba mucho. En cambio, tenía a sus amigas las nubes y los soldaditos de plástico. Pero esta vez el cielo estaba despejado, y había ensuciado la alfombra de Lizzie y no podía quedarse por ahí, de modo que caminó hacia el Castillo a ver si algún guardia daba charla o si había una pibita de la nobleza dando vueltas.

Arthur bailando Walk Like An Egyptian
Arthur bailando Walk Like an Egyptian

Lo pararon lejos de la entrada unos amigos de sus enemigos y le quisieron manotear el MP3, pero se resistió y por suerte un guardia llegó a ver el lío y amenazó a la banda desenfundando una espada hecha a mano en Formosa(2). Desde luego no se quedaron a mirarla. Una vez que los vio corriendo el guardia le dijo a Arthur que no se acercara demasiado porque no tenía nada que hacer en el castillo, a lo cual respondió que era el hijo de Wilhelm H. de Babaria. El tipo se quedó con cara de quién cuernos es ese, y repitió que mejor se volviera a su casa. "Me echaron", dijo Arthur, "y no tengo a donde ir". Y ahí pasó algo raro. El guardia recordó algo: un chico de 12 años, golpeado, medio maltrecho, petisón y poco atractivo, acercándose a las puertas del castillo. Arthur bastante tiempo antes había estado ahí y el mismo príncipe lo había ayudado, aunque sólo para hacer alarde de su reciente título de Cirujano. Cirujano plástico en realidad. O sea que uno esperaría que Arthur hubiese salido del castillo convertido en un sujeto apuesto y por qué no saliendo con una pibita de la nobleza, sí, de esas que tanto le gustaban. Pero la realidad es que no, no tanto porque tenía sólo 12 años, sino porque el título médico del Príncipe era más trucho que los títulos de nobleza de Wilhelm H. de Babaria (que por cierto sólo servían en aquel lugar, por lo tanto en este otro reino estaban condenados a vivir en la aldea en condiciones poco saludables (3)). Arthur salió aún más maltrecho y no mucho menos deforme que antes, y con cortes sin cicatrizar completamente en toda la cara y cuerpo. Más allá de eso, el encuentro con el príncipe fue significativo en la vida de Arthur ya que él fue quien le confirió el nombre por el cual lo conocemos. Esto fue así debido a que el príncipe no comprendía el nombre original de Arthur -una cosa impronunciable y aún más difícil de escribir, de origen Bábaro- ni tampoco su apellido, que empezaba con H pero ni Arthur sabía cómo seguía. De ahí el nombre Arthur Heesux, el Pobre Diablo. El nuevo nombre fue unánimemente aceptado por sus familiares, amigos y muebles, quienes al fin podían llamarlo de una manera más propicia que "¡Che, pibe!".
El guardia, de quien el narrador no se ha olvidado, se quedó perplejo mirando a Arthur durante unos cuatro silenciosos segundos; el recuerdo lo había shockeado un poco. Decidió preguntarle un poco sobre su vida mientras nadie miraba, porque se suponía que no podía hablar con la plebe. Se sorprendió muchísimo al escuchar que Arthur había salido de su casa (la de Lizzie, en realidad) menos de 40 veces en esos 11 años que habían pasado desde aquel otro encuentro. Más extraño aún era ver que el joven no se destacaba por su palidez, sino que tenía la tez bastante oscura. "Es por el agujero en el techo", replicó Arthur cuando le preguntaron sobre el asunto. El guardia, por primera vez en 75 segundos, sintió compasión por la plebe, agradeció poder vivir en el palacio real, e igual de rápidamente como le había venido la sensación, se olvidó de la compasión y se burló de Arthur. Pero la compasión vino de nuevo y como ya no sabía qué decir le ofreció a Arthur la posibilidad de acercarse un poco más al Castillo.
Así que hasta el momento todo iba viento en popa: un guardia le había dado charla y lo había dejado acercarse al Castillo; ahora solo faltaba la minita de la nobleza.
Pero no iba a llegar muy lejos, porque justo mientras caminaba por el puente que cruzaba uno de los tantos zanjones que había dragados alrededor del Castillo, apareció un tipo en un camello. Totalmente atípico en la zona, que estaba llena de caballos y otros equinos, pero camellos ni uno. El hombre miró a Arthur fijamente y detuvo el camello.
-Emm, -dijo el desconocido, -de casualidad vos no sos el hijo de Wilhelm H. el Bábaro, ¿no?
-Sí, -respondió el aludido,- soy yo.
-Ah, te estaba buscando.
Arthur se sorprendió, porque nadie nunca lo estaba buscando, y mucho menos alguien montando un camello. Hubo un silencio.
-Te explico –dijo el hombre para romper el silencio-: a tu viejo y a unos cuantos más los agarraron los turcos en Siria –Arthur pone cara de no estar muy contento con la noticia- y estamos armando un grupo de gente para ir a rescatarlos, y bueno, me acordé de una foto que me mostró tu papá una vez y te vine a avisar y pedirte que nos acompañaras, porque cuanta más gente componga la tropa, más será la probabilidad de que al menos uno llegue con vida.
-Eso no es muy alentador… -replicó Arthur. -¿Realmente hay alguna chance de que yo sea de alguna ayuda?
-La verdad no, pero te va a atraer el hecho de pertenecer al soberbio grupo de “Camelle Rhyder y los Caminantes de Turquía”.
-¿¿La banda?? (4)
-No, les robamos el nombre, pero nosotros lo merecemos más, porque realmente somos eso: yo, Camelle Rhyder, voy a camello, y el resto caminan atrás por el desierto. Como buen líder yo llevo el agua sólo para mi y ustedes llevan toda mi carga porque el pobre camello no da abasto.
-¿Pero no te parece que así no van a llegar a salvar a nadie?
-Bueno, bueno, tenés razón, pero no me culpes, culpá a la banda, que es la que me dio la idea.
-Mirá, yo te acompaño si me das un camello y voy a la par con vos, los demás francamente me dan lo mismo. A mi me importa mi viejo tanto como yo mismo, pero si tengo garantía de que la travesía no va a valer la pena en absoluto, me quedo acá y espero que ustedes lo traigan de vuelta… cosa que no va a pasar. Así que… bueno, voy. Pero dale, conseguime un camello. Siempre quise uno de esos.
-Y, son un poco caros –Camelle no parecía muy satisfecho con la propuesta de Arthur-, pero te puedo conseguir un dromedario. Eso sí, son sumamente incómodos.
-Bueno –accedió Arthur-, es mejor que nada. ¿Cuándo partimos?
-Ahora –dijo Camelle. Arthur se quería matar. –No tenemos mucho tiempo… bueno, sí, tenemos mucho tiempo, pero el viaje dura unos cinco años.
-¡¿Cinco años?! –A Arthur se le retorcían las vísceras. –¿Pero usted vino desde allá? ¿Y qué garantías hay de que a mi viejo no lo boletearon ya?
-Ninguna –respondió Camelle con toda tranquilidad-, pero un héroe tiene que hacer lo que un héroe tiene que hacer.
-Esto no tiene ningún sentido. Mi padre debe haber muerto hace tiempo.
-Ya veremos, ya veremos. Igual estuve hablando con tu tía Lizzie, con el Príncipe y unas chicas que decían conocerte, y todos estaban de acuerdo con que no valías la pena y que no tenías nada mejor que hacer que venir con nosotros. Es más, tu tía me dijo que no te iba a recibir de vuelta hasta que volviera tu padre o confirmaran su fallecimiento, porque no te banca más.

La conversación tomó rumbos totalmente irrelevantes a partir de eso, pero el asunto es que esa misma noche Camelle y Arthur estaban partiendo con rumbo a un lugar que el último desconocía y que el primero no estaba muy seguro de conocer, pero supuestamente allí se encontrarían con el resto de los Caminantes y Arthur conseguiría un dromedario… o algo.



(1) Bábaro: Dícese de aquel que es capaz de vestirse solo, pero que no es lo suficientemente civilizado para escribir correctamente el lugar de donde proviene, en este caso, de Bavaria.
(2) Isla al este de China; no confundir con la provincia del norte argentino.
(3) También es un misterio por qué no volvían a su antiguo hogar. Se cree que Wilhelm sufrió mucho el deceso de su esposa en aquel lugar y que por eso prefería no volver sino para combatir a eventuales invasores. También se atribuye este alejamiento al brote de peste negra o a la peligrosamente alta radioactividad en la zona.
(4) Arthur se refiere a la famosa banda de Folk Rock Proto-Medieval Post-Arábico, surgida en 1032 en Ankara y trasladada en 1035 a El Cairo. Obtuvieron gran parte de su fama por ser los primeros en conectar sus guitarras a conos de cartón, lo cual les daba un sonido muy particular, que llevó a que los llamaran “el primer grupo de Rock Cartonero”. No confundir con los cartoneros característicos de la noche argentina.

(Bueno, esta historia sigue y bastante, pero no tengo ganas de escribir y sí de postear esto de una buena vez. Tengo ideas incompletas para lo que viene, pero meh, después.)

jueves, 26 de febrero de 2009

(des)orden y progreso ad nauseam, parte uno

Ay Speedy, no se quién te parió Gonzalez, pero la verdad que hoy te portaste mal. Sabemos que no sos el mejor, pero a veces sos la única posibilidad, y en esos momentos quedamos enganchados, sufrimos y tememos el momento en el que tenemos que llamar para ver si se les canta ponernos otra promo que promete más velocidad e igual precio a costas de que el servicio se porte una vez por semana. Ahora, esta vez me entero que estás igual en todo el país, y no puedo evitar quejarme un poquitito de toda tu soberbia y arrogancia, porque de Speedy tenés poco, y tu pachorra me saca llagas, aftas y Oralsone por el tujes. Uno espera que compensen por estos momentos de desgracia, pero no, nadie rebaja, los precios sólo suben, como el cable, que ahora sube un 12% cada dos meses porque saben que la tele de aire es una reverenda no lo suficientemente bizarra porquería, a no ser que lo único que veas sean esos pelotudos amarillos que por alguna puta razón todavía me hacen reir y me da bronca, pero es así. Y por si vos ya querías darnos a todos un mal día, compañero ratón con todas las letras, hoy la impresora imprimía chirimbolitos y estuve gritándole "CANCELÁAAAA, CANCELÁAAAAAAAAAAAA" y mi hermanastro se enoja porque entiende que lo estoy puteando o algo, nada raro de mi parte, pero esta vez no tenía nada que ver; igual de pobre poco y nada así que no se lamenten por el, eh, bien que pasa por el pasillo con los brazos abiertos y ensucia las paredes con mi primo, el más chiquito, pero qué se le va a hacer, hay que atarlos a una silla para que se queden quietos; punto y coma; ya les va a caer la ficha de todo. Como a todos nos vino cayendo la ficha con el tiempo, cómo cambia uno cuando se despendejiza un poco, más allá de que yo personalmente me considero en la adolescencia temprana, un poco tarde puede ser, pero en fin... También es increible que al mismo tiempo que crecemos seguimos diciendo las mismas pavadas pero pretendemos ser más cultos. La gran verdad es que el hombre siempre, pero siempre tiene la cabeza en algun lugar entre sus piernas, y la mujer, bueno, en varias partes, pero tampoco donde debería estar, y para mi es eso lo que nos lleva a querer hacer de cuenta que somos más grosos ahora que antes cuando no es así, y sin embargo repito, no es que no cambiemos; la base es siempre la misma, la periferia cambia, pero libido es todo. Van cayendo de a poquito las fichas, y para cuando parece que terminó de cerrar todo, descubrimos noventa mil puertas abiertas y todas hay que recorrerlas, aunque en el medio (más bien muchísimo antes de la mitad) del recorrido nos morimos. Ya sabía que iba a caer en un delirio filosófico-psicológico en el medio de todo esto porque eso es lo que hago todo el tiempo, por ahí quiero escribir un cuentito y no puedo, ya no puedo, ahora tengo que delirar porque es mi nuevo estilo y no se si lo quiero, quiero algo más, pero hay lo que hay y me lo tengo que llevar. Ahora Speedy duda al momento de conectarme a las grandes corporaciones como a cualquier grupo independiente y así no se puede trabajar, pero por suerte no estoy trabajando, sino delirando innecesariamente a altas horas de la madrugada, así como todos los días. Porque ya es como una rutina quedarse hasta tarde, hasta delirar suele ser rutinario, pero la gran diferencia es que casi nunca escribo, ni mucho menos publico. En realidad no debería publicar nada, porque tanto Facebook como Blogger (id est Google) se van a quedar con los derechos sobre mi obra, pero por ahí eso es lo bueno de que no me salga un cuentito, porque ya no sería mío y eso sería, en criollo, una tremenda garcha. Y mañana se que me voy a despertar tarde y no voy a ser música ni una pistola ni Steven Wilson grabando demos, sino yo otra vez, estudiando celdas electrolíticas y reacciones que no me interesan en absoluto. Y ya veremos si Speedy se porta bien ya. Lo dudo.

A ver quién ubica las referencias musicales en ese párrafo, no son tantas pero son conscientes, aunque si hay alguna con algun tipo de interpretación propia, seguro está malinterpretada. De todas formas no se trata de eso, se trata de que Speedy está moribundo, y los que no tenemos demasiadas alternativas (y nos bancan con promos hace varios años) tememos su muerte. O no, nomás exagero todo, como siempre.
A propósito, ¿quién quiere vivir para siempre? ¿quién cree que hay algo después de la muerte? Bueno, demasiada gente. Yo dudo tanto que me da miedo, reniego porque la religión restringe y adormece, pero la verdad es que tengo algo de miedo de la muerte, porque tengo miedo que haya algo después y que no sea bueno para mi caso y aparentemente que no sea bueno para la mayoría de la gente, porque se que son pocos los que cumplen con eso en lo que creen, y otros lo dejamos porque no queremos creer... pero yo no estoy seguro, y creo que muchos tampoco. Ese es el único fundamento para el temor a la muerte, aparte del más importante: ¿pasaremos a la historia o pasaremos al olvido? ¿Quién no siente que el peor castigo posible sería ser olvidado por todos, pasar desapercibido, como si no hubiese existido? Esa parte del dilema es independiente de toda religión, pensamiento, cultura, todo. Nadie quiere ser olvidado. Así que la respuesta a la pregunta inicial es muy fácil: todos queremos vivir para siempre, pero no físicamente, ni como lo propone ninguna religión. Bueno, basta de black metal introspectivo y preguntas robadas a Queen. Creo que por hoy ya me callo.

No pongo video hoy porque Speedy anda mal, obviamente. Ah, y comenten acá, no tanto en el Facebook que si no me pongo Trieste.

lunes, 26 de enero de 2009

No quiero que vueles

Dedicado a nadie. Creo no ser tan psicópata.
No tiene estilo, no tiene métrica, no tiene rima, no tiene nada; algunos lo llaman "vanguardia", otros lo llaman "falta de esfuerzo" o "algo que hace cualquiera".

I.
No quiero que vueles,
quiero que estés acá conmigo;
quedate por siempre a mi lado.
No podía vivir sin vos,
vivir sin vos no podría.

II.
No quiero que vueles,
no lo puedo permitir;
sería mucho para mi.
Antes eras más que yo,
más que yo nunca serás.

III.
No quiero que vueles,
de acá no se puede escapar;
no me pasarás por encima.
Alguna vez fuiste libre,
Libre ya no podrás ser.

IV.
No quiero que vueles.
Cortaré tus alas y no despegarás.
En tu jaula te haré cantar
de la noche al amanecer,
del amanecer a la noche

V.
No quiero que vueles,
ni te esfuerces por volar;
Algún día simplemente pasará.
Nos iremos los dos volando,
volando no volveremos más.

VI.
Quiero que vueles,
ya no lo puedo superar.
Es como una enfermedad.
A los dos nos hace mal,
hace mal a los demás.

VII.
Quiero que vueles,
pero ya no volarás.
Tus alas ya no están,
estás tan pálida, sin ganas
sin ganas de volar.

VIII.
Volás tan alto...
me encandila el sol.



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Recién veo este video de Cult of Luna: The Watchtower. Como todo el disco The Beyond, la canción es durísima, claustrofóbica, furiosa, de todo, y el video acompaña a la locura. Lo único negativo es que como siempre recortaron como la mitad de la canción.



Through times I thought of what we created
For greater causes that brought us down to this
The ground is shaking from all the people below
One thing I've learned from this is,
What you reap is what you sow

Cult of Luna - The Watchtower

In elderly forms and surroundings
In the flesh of spirits incarnated
They are here for the hate forgotten
A rearview mirror to all lost souls
A slow burn shattered the field
Pain through body fire drained vein

Walk down to the watchtower
And with the right kind of eyes
See waves roll in and over
Never could you see the watermark

Man marches through the rust and dust
The burning fields will soon be ashes
Bodies woven in smoke and skin
And clouds descend to the sea
I see the bonds that tie belief
For this I choose to sink

Walk down to the watchtower
And with the obscure shapes
See smoke roll in and over
Never will we see the lights

viernes, 23 de enero de 2009

Si hay nada para hacer, hagámosla

Las vacaciones son ese momento del año en el que estoy al pedo todo el día y sin embargo no aprovecho tanto tiempo de ocio para escribir algo acá, que para algo lo empecé, sino que me pongo a jugar jueguitos estúpidos y repetitivos. Es más, entre la oración anterior y esta pasó media hora porque me puse a pavear. Qué raro.
De todos modos ando corto de ideas, y lo que quería hacer para variar un poco era copiar un par de cuentos que me sorprendieron porque presentan ideas del cosmos algo parecidas a las que vengo exponiendo, aunque con sus diferencias, por supuesto.
Por cierto (o por otro lado, mejor dicho), las últimas semanas anduvimos de viaje por la Patagonia, y descubrimos que en Chubut todo es galés y también descubrimos que el galés es un idioma que no solo no se parece al inglés, sino que se parece más al vasco en el sentido de que no se parece a nada y no se entiende una goma. Ah, y también descubrimos que los fundadores eran dumbetas.

Photobucket

Bueno, lo que decía de los cuentos era algo que QUERÍA hacer, y de hecho lo QUIERO hacer, pero no lo VOY a hacer HOY, porque no tengo el librito, la pucha. Queda para después.

Por lo tanto va a haber que seguir hablando pavadas sobre vacaciones y pros y contras de estar de vacaciones.
Lo bueno de las vacaciones es el descanso, y la posibilidad (a veces) de viajar, pasear, estar con amigos, perder el tiempo como se te cante. El drama es que la cantidad de boludeces que podemos hacer es tan grande que al final tomamos la peor alternativa, o nos agobian las posibilidades y no hacemos nada en absoluto. Mejor que pase lo segundo. Mejor no hacer nada que hacer cosas que no valen la pena. Mejor descansar.
Durante el año, con el estudio o el laburo o lo que venga, uno está ocupado y no se pone a pensar las boludeces que le cagan la vida en las vacaciones, porque la cabeza ya está suficientemente llena de problemas.
Es así. En vacaciones uno se propone alejarse de los problemas, y se aleja, sí, pero se mete en otros problemas distintos de aquellos de los que se alejó. Lo mejor para las vacaciones sería agarrar el cerebro y dejarlo en un frasquito en la mesita de luz (y ya que estamos, dejar el hígado ahí también, las razones son obvias). Desgraciadamente no se puede hacer eso. Intentar simularlo tampoco es demasiado efectivo, aunque ayuda. Parece que hay que bancársela. Así, en vacaciones se n-uplican los problemas familiares (ya desde temprano, en las fiestas más que nada... medio tarde vengo a comentar esto, ya se) y en algún momento no nos podemos hablar con nadie. Pasa siempre.
Y eso no es todo: viene siempre el típico "me aburro". Y sí, en las vacaciones uno se aburre. Se la pasa haciendo nada, y hasta lo que hace para divertirse muchas veces es aburrido. Lo peor en esos momentos es ponerse a pensar, porque vienen a la mente cosas molestas, nos ponemos de mal humor y así vienen los quilombos. Entonces, ¿hay que mantenerse ocupado? ¡Ni ahí! Ya bastante ocupado estuviste en el año.
Como me contaba un tío el otro día: si en vacaciones no sabés qué hacer y estás aburrido... no hagas nada. Después cuando tengas que hacer te vas a acordar del tiempo que tuviste para no hacer nada, y te vas a arrepentir de no haberlo usado para descansar. Dejá de leer y pegate una siesta.

Si no me hiciste caso, te vas a enterar que en realidad estoy acá haciendo tiempo porque ya debería empezar a estudiar para los exámenes de febrero y no tengo nada, pero nada de ganas. Vuelvo pronto (?) con ideas mejores, ahora dejenme escuchar musiquita. (hace tanto que tengo los auriculares puestos que ya ni los siento)

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A ver qué les entrego hoy. Mmm. Sí. Estaba recordando algo. No se si alguien seguirá leyendo porque les dije que no lo hagan, pero bueno. Enero es una porquería porque no hay recitales. Nadie toca nada, están más de vacaciones que nosotros mismos los alpedistas crónicos. Pero diciembre estuvo buenísimo, porque en poco tiempo vi cinco bandas que me gustaron bastante (iba a decir bastante grosas, pero supongo que eso se reserva para bandas grandes y conocidas; no estoy de acuerdo con eso, pero creo que eso hubiese dado a entender). Primero fueron Pommez (banda experimental, no me voló la peluca pero tienen buenos momentos; igual a mi criterio les falta todavía) y Taura -no se si llamarlo stoner emotivo o qué, pero la cosa es que tienen gancho, emoción y canción, y además suenan tan bien como en los discos, que tienen una producción buenísima-. Eso fue un viernes. Ese mismo sábado salió Motoclub Los Natas con Dragonauta como invitado, y lo lamento por los fans de Los Natas, pero hay que decir que Dragonauta con apenas cinco temas se los tragó enteros. Si bien el Topo sigue buscando su lugar en la banda -suena mucho más confiado cuando canta para Natas ese par de temas al final del set, que cantando en Drago-, cada vez que los veo es una fiesta; Luz de Marte es un garrotazo en la nuca y por eso va como video acá. Los Natas me sorprendieron de manera ingrata, porque si bien sus discos me gustan mucho, en vivo les faltó fuerza. Posiblemente porque Sergio estaba tan dado vuelta que no sabía bien donde estaba y decía bastante pavada. Igual Drago pagó por toda la noche. Y fue relativamente barato para un Natas en Niceto...
Por último, el sábado siguiente, tocó el compañero Daimon del foro dumbeta con su banda Stilte. También experimental, lo que se escuchó fue muy bueno, a veces con aires de Omega Massif, a veces reminiscencias de Om, bastante post-coso, Gardenia de Kyuss, todo lindo. ¡Que se repita!
Y eso fue mi comentario, ahora dejo algo.



mirando hacia marte en busca de un dios
que no hable en mentiras
que luche por vos
y el rojo sangre y tus cenizas
planeta de tumbas que tapan el sol, uhh la luz de marte!

buscando en marte matar a ese dios
que es un cobarde, que miente por vos
iluminando tus cenizas
planeta de muerte
A jugar al dolor...
y no te dejara caer
y te hara creer
y no te deja caer.

Dragonauta - Luz de Marte

jueves, 11 de diciembre de 2008

Cine bizarro en las fronteras del universo

Como podrán ver, el último post fue dedicado al que ese mismo día se consagraba campeón del torneo Clausura 2008. Hoy, estamos a pocas horas de que termine el Apertura con ese mismo equipo a punto de salir último de manera histórica y yo recién ahora voy a actualizar. Es fácil ver el universo de contrastes que nos plantearon estos últimos 4 o 5 meses. Sin embargo, todo lo malo se mantiene constante, y lo bueno es lo que cambia y se vuelve malo. Pesimismo total, sí. Todo camina como el cangrejo y no hay nada que podamos hacer. Se acrecienta la violencia y todo se precipita en una espiral hacia abajo. La crisis es mundial. En Grecia hay revueltas comunistas.
¿Y a mi qué me importa? Acá la idea es abstraerse de todo eso y pensar cosas con pocas chances de ser reales y con muchas chances de resultar una pérdida de tiempo. Así que hablemos de temas pseudofilosóficos como los que motivaron la creación de este blog allá lejos y hace tiempo (?) en Febrero de 2008.

Siempre tuve una idea bastante particular sobre el tiempo y el espacio. Es algo así como que todos los tiempos ocurren paralela y simultáneamente, y al mismo tiempo todas las posibilidades se dan también paralela y simultáneamente en universos distintos e igualmente paralelos a los cuales aparentemente no podemos acceder, y mejor que así sea. Por la teoría de la Improbabilidad, luego, los universos paralelos serían infinitos, ya que las posibilidades serían infinitas, y además los distintos tiempos también son infinitos. Es decir que los universos serían algo así como doblemente infinitos. Claro que hay que contemplar la posibilidad de que muchos de los universos posibles sean generados por combinaciones absurdas y por ende se autodestruyan en tiempos infinitesimales, pero esto no cambiaría el asunto.
Supongamos entonces que me encuentro aburrido en una fiesta aburrida, intentando bailar y fallando brutalmente como de costumbre y con unas ganas terribles de calzarme un MP3 y escuchar el último de Napalm Death que se zarpa. Si el planteo realizado fuera cierto, al mismo tiempo en otro universo la misma fiesta estaría buenísima y yo bailaría bien (no necesariamente muy bien, tan solo cien mil veces mejor de lo que bailo ahora, que es de lo peor) y me ganaría toda la minitaaaah. Y en otro universo estarían pasando Napalm Death en una fiesta y habría un pogo terrible, y de paso en otro universo pasaría lo mismo, pero las mesas y las sillas estarían en el techo sin estar sujetas y no se caerían, mientras nosotros pogueamos en el aire. Y en otro universo, yo sería Barney Greenway o Shane Embury, y cualquier cosa que se te ocurra y que no tenga nada que ver, en otro universo, y todo al mismo tiempo, por ejemplo ahora. Las posibilidades son ilimitadas.
Ahora, dijo Leibniz, un cristiano por cierto, que de todos los mundos posibles, vivimos en el mejor de todos esos mundos posibles ya que fue creado por Dios. Bueno, esto es fácilmente discutible. Entre todas las posibilidades, seguramente haya otras infinitas combinaciones estables para que los universos existan, y todos esos universos se desarrollan paralelamente al nuestro. Alguno de ellos seguramente va a gozar de una justicia plena, igualdad de posibilidades y todo eso que queremos, queremos pero no podemos porque vivimos en un mundo que, por ahí, no está realmente hecho para nosotros. Tal vez estamos viviendo en el universo incorrecto. De todas maneras la concepción de Leibniz no tenía en cuenta la moralidad, pero más allá de eso, no coincido con sus ideas. Que por cierto datan de alrededor del año 1700 y no se por qué miércole se me da por preocuparme por las ideas de un muerto del año del jopo.
Hay un asunto matemático en todo esto, y es que las rectas paralelas se cortan en el infinito. En este caso eso también se aplica. Supongamos que todos los universos progresan, como ya he postulado, paralela e infinitamente, mientras se puedan mantener estables. Si las combinaciones perfectamente estables fueran infinitas, entonces en el infinito se encontrarían los distintos universos, que más que como rectas me gusta representarlos como planos, y allí se superpondrían y se aplastarían uno contra otro. Como si los planos fueran por un túnel infinito pero cerrado al final, sí, re loco. Los planos colisionan y se apilan al final del túnel: a esa situación teórica la llamo "el Abismo". Por eso, la realidad está compuesta por infinitos planos, relacionados de alguna manera pero inaccesibles uno desde el otro, inconexos, y todos flotan hacia el Abismo que, matemáticamente, no puede tener existencia real, pero que idealmente está ahí. En el abismo, tal vez, una película de cine bizarro sea lo más parecido a la realidad.
Pensemos ahora: si todos los infinitos instantes ocurren al mismo tiempo, entonces hay planos que ya se encontrarían en el Abismo, ya que habrían alcanzado el instante final, pero al mismo tiempo deberían seguir progresando, pues para que un plano alcance el Abismo, todos los demás planos perfectamente estables deben alcanzar el Abismo al mismo tiempo. Tiempo que no puede alcanzarse. Todo esto no lleva a ninguna parte: parece que la teoría se refutara a sí misma. Pero la realidad es tan pero tan loca, y lo improbable es tan probable, que en una de esas, esta absoluta locura es posible.

Y así te queda la cabeza después de un año de Ingeniería.

Como decía al principio de todo, las cosas están cada día más violentas. Ahora a uno por robarle lo matan y al final se olvidan de robarle. Eso sí, si van a matarte, no va a pasar que te roben y se olviden de matarte, supongo. Matan por cualquier cosa, y encima todos menores drogados. No me pasó nada eh, pero le puede pasar cualquier cosa a cualquiera en cualquier momento y en cualquier lugar. Eso no está bien. El universo "correcto" no puede tener este tipo de cosas.
El universo "correcto" tampoco debería tener Internet, porque es un "factor de incorrectitud" (¿eh?) sumamente importante porque está lleno de malas influencias que contribuyen sólo a la violencia y la muerte y al caos y a todo eso. Hay un montón de señales de que no aparecimos en el universo en el que queremos estar. Lo único que podemos hacer es luchar por un mundo mejor y... cagarnos de hambre, porque los únicos que cuentan en realidad son los poderosos. Bueh, me cansé.

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He aquí un temazo de una bandaza. El video es de 1984.



Cardiacs - R.E.S.

A stitch in time saves nine in time
To stay alive 'cause we are so divine
In my mind I can't stop dying
I wish there was no stopping me now
In the hope I'm to grow old
I've been told to keep my head down to the ground
It's like standing in the playground
Looking at the ground trying not to notice
All the kids around

The will to be kind is mine but
That's the way we all go
The people subsiding are always advising that
That's the way we all go

Calling is craving is letting the rain in
It peers at me and is it understanding?
Ha!
Holding me with all its derelict charm
Rushing round me and slipping but never falling
Down!
"Give me something I don't need"
My friend cried till his face bled really really red
It stays here all my life, it fears towards me

The will to be kind is mine but
That's the way we all go
The higher the chances the higher the climb, but
That's the way we all go

Is everybody happy?

My hope day is forever coming closer
My hopes and fears are uncommon and it's he
Who asks for me now
So I'll stay here until it's saving my life
Sing la la la la la la la
Outside!

domingo, 8 de junio de 2008

33

(Ya saben lo que quiere decir)

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Ride the dragon toward the crimson eye
Flap the wings under Mars red sky
The reptile pushes itself out into space
Leaving behind, the human race

Swim inside the solar seas
The Nebula cries out to me
Passing where I've gone before
I fly through the crimson door

Ride the dragon toward the crimson eye
Flap the wings under Mars red sky


Sleep - Dragonaut


Temazo. Mucha droga ahí, eso sí.

Liberen a Moe

"Libre, como el sol cuando amanece, yo soy libre como el mar".
Bolazo, cualquiera, mentira. Si hay algo cuestionable en el mundo, eso es la libertad. Y el gobierno. Y... todo, en realidad. Pero ahora no puedo cuestionar todo, o sí, y ya lo he hecho, diciendo como siempre que lo que yo propongo acá son posibles puntos de vista, pero que no tienen por qué ser correctos, y hasta puede ser que no sea lo que realmente piense. Acá voy a tirar lo que se me ocurra y si me contradigo, no hay drama, es simple prueba de que el que escribe soy realmente yo.

Porque cuando te agarra el escepticismo, te agarra, y fuiste. Pasa que entre tanto mal y tanta boludez, lo único que se le ocurre a uno es que todo lo que creía es una forma de tratar de sentirse bien aún estando todo mal.

Bleeeh, esto es tan emo. Cambiemos de perspectiva. End seriousness.

A lo primero: No pienso que tirar todo a la mierda sea una expresión de libertad. Perdón, eso no es lo primero; nomás es una consecuencia de lo primero. Esto es, que SIEMPRE UNO ES ESCLAVO DE ALGO. Y ese algo siempre, siempre, son muchas cosas. La guita, la religión, la joda, la fiaca, el laburo, los medios, todo, hasta lo que parece liberar, esclaviza. No zafás. No se qué dijera Platón y esos locos griegos, pero si el conocimiento nos libera, yo soy mi propio abuelo o algo así. Es verdad que sabiendo podemos evitar ciertas cosas que nos esclavizan, pero terminaremos esclavizados por esas cosas que conocemos. Hasta donde se, Platón no decía eso, decía algo del mundo de las ideas y que había que liberarse de la contingencia de nuestro mundo y que se yo, y para eso había que conocer el mundo de las ideas mediante el pensamiento. Epa, ojito acá. Los griegos tenían ESCLAVOS, los filósofos empleaban su tiempo libre, o sea, casi todo su tiempo, en pensar boludeces, porque tenían la mosca y nadie les hinchaba las pelotas con el "hacé esto, hacé aquello", y así es fácil, viste. Ahora no se puede. Pero de todos modos, ya los quería ver yo sin sus esclavos, a ver qué onda. A la larga, debían ser esclavos de sus esclavos, porque sin ellos no se podían poner a filosofar. Pero además, lo que uno sabe le condiciona la vida, le cambia los hábitos, el pensamiento, y si bien puede que lo saque de una forma de esclavitud, lo termina metiendo en otra distinta.
De todas formas, ese no es un buen ejemplo, y no lo desarrollé bien, por dos motivos: uno, que no viví en Grecia, y dos, que no soy estudiante de filosofía, sino de ingeniería, así que lógicamente lo que piensen los demás sobre el mundo me da terriblemente lo mismo (no dejo de agradecerles que se autoflagelen leyendo esto).
Creo, francamente, que tenemos muchos mejores ejemplos en esta época, aunque hay algunos ejemplos generales que sirven para toda época y para todo mundo posible. Ahora, a la contingencia del mundo actual, y los "masib midia". Sí, el cuarto poder que ya es el segundo. Horror. Lo que en la edad media era la Iglesia, ahora son los medios, una cosa así. La opinión que tenés suele depender del diario que leés, y si sos de ver noticieros en la tele, es más para despotricar acerca de las cosas que no nos satisfacen de la opinión de los demás, que para enterarnos de cualquier cosa que pasa. Y lo peor es que nos quejamos desde nuestra opinión, opinión que nunca es nuestra. Nos dejamos influir, aunque pensemos que no, por lo que nos dicen los medios. Y también un montón de gente, por supuesto. En general, de todas las opiniones diferentes que muestran los medios, aceptamos la que nos transmite la familia, los amigos o alguien que por alguna puta razón nos parece admirable, aunque por ahí es un gil cualquiera. Ya es bastante con eso: libertad son Lamarque y la Estatua. Un nombre nada más, porque el concepto es ridículo y autocontradictorio.
Agregaría el asunto de la religión pero tengo algo de miedo de herir algún sentimiento. De todos modos, me parece que ni el más religioso puede negar que la religión tiene un alguito de "Opio de los Pueblos". Si uno pudiera decir que las religiones están basadas y limitadas a lo que dice un libro viejísimo, vaya y pase, en una de esas es verdad. Pero no se puede negar que cada religion agrega un montón de normas y de dogmas y de cosas que no aparecen mencionadas en los documentos y que a veces son producto simplemente de una costumbre, o de una cierta idolatrización (ofuscada por los líderes religiosos, lógico), o de la conveniencia de ciertos sectores. Por lo demás, lo que digan los documentos puede ser verdad o no, puede haber o no un cielo y/o un infierno, pero no me siento convencido. Más que nada por los límites a veces absurdos a los que nos someten la creencia. Como ya dije, no por esto me creo libre; al fin y al cabo, uno se termina esclavizando por lo terrenal. Por ahí ese es el sentido de la religión, tratar de evitar que eso suceda. Dentro de un límite sensato.

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Mmm... no me estoy riendo, esto no es bueno. Qué pasa acá... ¿A dónde se fue mi inspiración? Graaahgh.

Bueno, hay más ejemplos de cosas que esclavizan y limitan. Con estos basta por hoy. Ahora una pequeña historia genérica.

Llegó la noche y el nene se tenía que ir a dormir. Por eso le pidió a su papá que le leyera un cuentito. El papá tenía secretamente las pelotas llenas por el laburo de todo el día y el pendejo que no cerraba la boca ni se quedaba quieto, y encima, el nene le viene a pedir que le lea un cuentito. Sin mirar, agarra un libro de la fila de la biblioteca donde estaban los libros de cuentos, y se dirige hacia la pieza del chico, que, increíblemente, ya se había acostado y estaba relativamente quieto, esperando a su padre. Se sienta el señor en una silla al lado de la cama, y recién ahí mira el libro. Nunca lo había visto antes, ni sabía de dónde lo había sacado, pero si estaba en la fila de los libros de cuentos infantiles, por algo sería. Probablemente porque se trataba de "La Princesa Genérica y el Dragón Maravilloso". Sonaba a título genérico, uno de tantos. Raro que mencionaran a la princesa como genérica y al dragón como maravilloso, y no al revés. Aunque en lo que hace a estos cuentos, ambos personajes suelen ser totalmente genéricos. En fin, abrió el libro y empezó a leer:
-"Había una vez, en las cercanías de un volcán activo como cualquier otro, un castillo magnífico como el de Camelot o el de cualquier otro cuento. De hecho era bastante parecido a cualquier castillo de Europa Occidental, pero más genéricamente maravilloso. Torrentes de lava bañaban su base, y tenía torres altísimas y enormes. Y la entrada al castillo estaba conectada con un camino largo que llevaba a un pueblo, mediante un puente enclenque y con cuerdas roídas. Como se vio en la película Shrek, más o menos, pero más genérico."
-Papá-observó el niño-, ¿Shrek no es una marca registrada? ¿Por qué está en ese libro?
-Nene-respondió, harto, el padre-, ¿vos qué sabés de esos asuntos? Escuchá el cuentito y dormí. Decía: "En una de las torres, estaba encerrada la única persona que habitaba el castillo. Era una princesa hermosa, con una figurita estilo Barbie (ya se, marca registrada) y absolutamente genérica. Sus cabellos eran largos y rubios, limpios y relucientes, a pesar de que ni en la torre ni en el castillo había duchas, porque no se podía hacer llegar el agua allí. Y además, la princesa no podía salir de su torre. Estaba encerrada allí, con la puerta sólida de hierro con fuertes goznes cerrada con 100 llaves diferentes. El solo nombre de la princesa, deseada por miles de principes aún más genéricos que ella, causaba un estremecimiento en todos y cada uno de los hombres de la comarca, que morirían por un beso suyo, o por tener su mano y su corazón, al menos en un frasco de vidrio." Eh... qué estoy leyendo... ¿leí mal? No... emm... sigo: "El nombre de la princesa era Moe."
-¿Moe? ¿Eso no es nombre de varón?
-No se, acá dice que la princesa se llamaba Moe. Por ahí es en un idioma raro...
-Pero no se puede llamar Moe.
-Y qué querés que le haga, nene, si querés le pongo Catalina, pero no te estaría leyendo el cuento. Dejame seguir. "Si bien la princesa Moe era el mayor deseo de todos los valientes, la mayoría eran lo suficientemente cobardes como para acercarse a ella. No tanto por miedo a las frecuentes erupciones del volcán, sino por el típico dragón increíble, gigantesco, escupefuego y poseedor de todas las carácterísticas de un dragón volador genérico de cuento de hadas. Un mago malvado había intentado hechizar al dragón para que siempre cuidara la entrada al castillo, pero el dragón lo engulló con facilidad, sin siquiera cocinarlo con las llamas que era capaz de escupir. Esto le daba una relativa ventaja a los principes genéricos que se acercaran al castillo, ya que de vez en cuando, el dragón se iba de p..." (esto no es un libro infantil me parece). "También se decía que era invulnerable al ataque de cualquier espada excepto la llamada Ufuaocjolane, descripta por los sabios como 'una Excalibur cualquiera, probablemente más berreta'. En fin, el castillo magnífico estaba rodeado por un río de lava, sobrevolado casi constantemente por un dragón magnífico, y en la torre más alta del castillo, había una princesa magnífica. Sin embargo, para cualquier cuento de hadas, los personajes y ambientes no podrían resultar más genéricos.
A la princesa le gustaban mucho los animalitos. De vez en cuando por la ventana entraba algún pajarito, generalmente bien cocido por las llamas del dragón. Le gustaban especialmente los gorriones, que le resultaban sumamente sabrosos. Hubiese dado su vida por acariciar un conejito y luego comérselo crudo, pero desgraciadamente los conejos no saben volar, al menos hasta donde sabe la princesa Moe, quien de todos modos era bastante ignorante, como una modelito cualquiera, sin medio dedo de frente. Pero a los tipos los calentaba. Típico.
Cuenta la leyenda que un buen día llegó un príncipe de una tierra lejana y se les rió en la cara a todos los principes de tierras cercanas, diciendo que iba a lograr rescatar a la princesa y llevársela a su reino, donde gobernarían y todos los día tendrían s... muchos hijos."
-¿Muchos hijos todos los días, papá?
-No, no, quise decir muchos hijos, no todos los días. ¿Querés que siga? No me está gustando mucho este cuentito...
-A mi sí, dale pa, seguí.
-Mmm... "El príncipe era alto, grande y musculoso, era famoso en muchas naciones por su gran fuerza y sobre todo por poseer una espada que el aseguraba que era la Ufuaocjolane. Pero el día no fue bueno porque el príncipe, orgullosa y horriblemente genérico, logró salvar a la princesa, sino más bien por lo contrario: su orgullo terminó en el fondo del estomago del dragón, y su cuerpo, junto con las heces fecales del mismo, depositadas en el torrente de lava y transformadas en piedra en poco tiempo. De alguna manera, en el pueblo cercano se enteraron de la muerte del príncipe, y sospecharon que la Ufuaocjolane habría caído en las cercanías del castillo, por lo que muchos temerarios príncipes se aventuraron a buscarla. Lo que se dió a continuación fue una masacre. La mayoría no llegaron ni a ver el puente y ya eran un trozo de carbón como para hacer un buen asadito. Otros se acercaron más, pero no encontraron la espada y murieron después de largas sesiones de tortura sistemática a las que el dragón los sometió. Finalmente uno logró encontrar la espada y utilizarla contra el dragón. Sin embargo, resultó ser que, por lo visto, la espada no era más que una réplica bastante buena (e inmune a las llamas y la lava), porque ni un tajito pudo hacerle al dragón, a pesar de haberlo golpeado varias veces. Enterado de la noticia, el príncipe Andrea..."
-¿Y el príncipe tenía nombre de mujer?
-No, Andrea puede ser nombre de varón.
-Pero suena bastante gay.
-En Italia no.
-Bueno pa, dale.
-"El príncipe Andrea, más pequeño, menos orgulloso, y bastante menos genérico que el resto de los personajes, pero aún con ciertos rasgos de genericidad, decidió salir en busca de la verdadera espada Ufuaocjolane. Un mago amigo le había contado que un mago amigo le había contado que un mago amigo le había contado que en el reino de Strapotianchea había muchos duendes herreros, y que de allí venían la mayoría de las espadas, así que podía ser que los duendes supieran quién podía tener la Ufuaocjolane. Por eso Andrea se dirigió al reino de Strapotianchea a hablar con los duendes herreros de las minas de Juncadella, los cuales al principio lo sacaron rajando, pero Andrea los trató con cariño y amabilidad, a lo que respondieron algunos con piedrazos, y otros con un par de palabrotas, antes de decidirse a ver qué miércole quería ese hinchapelotas. Cuando Andrea les preguntó por la Ufuaocjolane, los duendes no se sorprendieron. Respondieron que la poseía un rey llamado Hugo III Weaving y que no valía un peso; que de hecho, era la peor espada jamás hecha por los duendes, pero que tenía la extraña capacidad de matar a algunos dragones que de tan genéricos perdían cualquier tipo de excepcionalidad y por esa razón podían ser atravesados por cualquier espada hecha por duendes, incluida una de madera, la cual eran capaces de hacer al instante sin cobrar nada por ella. Entonces Andrea dijo que iba a partir para buscar a ese tal rey Hugo. Los duendes se sorprendieron ante la idiotez de nuestro héroe, y le dieron una espada liviana de madera que no parecía resistir mucho, pero que le aseguraron podría derrotar al dragón en cuestión.
Entonces Andrea volvió a su pueblo, anunció su partida hacia una probable muerte, y se dirigió al castillo para luchar contra el dragón y salvar a la adorable y excepcionalmente poco excepcional princesa Moe. Se cuenta que la ardua batalla duró semanas, aunque otros dicen que sólo fueron alrededor de 2 horas o aún menos. Tras la batalla, cuenta el mismísimo Andrea en su libro 'Cómo amé a Moe', entró en el castillo y se perdió, y eso también le llevó semanas. De ese tiempo no suele dudarse. Finalmente, después de recorrer varias torres, el príncipe, famélico y con pocas esperanzas, se topó con la fuerte puerta blindada y cerrada por 100 llaves. Irónicamente, todas las llaves estaban puestas en la puerta. Entonces el príncipe entró y vio a la princesa que justo se estaba cambiando, y ahí nomás..." Bueno, no importa. "Y luego los dos se fueron al pueblo, Andrea presentó a Moe a su familia, y después a sus amigos, quienes no podían creer que Andrea la hubiese logrado rescatar y aún menos que él pudiera andar con semejante mina, ya que en lo único que realmente coincidían era en que eran ambos unos cabezas de chorlito. Igual Moe nunca le fue del todo fiel a Andrea, y solía divertirse sin su consentimiento, pero Andrea estaba satisfecho. Moe tuvo muchos hijos, algunos de Andrea, otros no. Uno salió deforme y a la larga terminó en París tocando campanas en la Catedral de Notre Dame, y le hicieron una película de dibujitos. Y no fueron felices para siempre, porque se peleaban bastante seguido y Andrea viajaba mucho para hacerse el capo por haber vencido a un dragón, por más genérico que fuese. Así que al final, la vida de la princesa genérica y maravillosa no resultó tan genérica y maravillosa, pero de todos modos, al no tener nada en la cabeza, le dió lo mismo." Fin. ¿Te gustó el cuentito?
Afortunadamente, el nene ya estaba dormido para cuando el cuento llegó al final, porque el padre no podía dejar de arrepentirse de haberle leído semejante porquería a su pobre hijo, que con algo de suerte no habría entendido las referencias a temáticas adultas.


¿Y chicos, les gustó el cuentito? No tiene nada que ver con la libertad, pero qué se yo.
Chau.

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Daylight Dies - Lies That Bind

Me gustó bastante esta banda. Nada más.